El zorro, el erizo y la carta de despedida de Mrinank Sharma de Anthropic
Feb 15, 2026Por Rocío Bernal
El año empezó lento, cuestionándome el rumbo de mi propia vida y el futuro de Mujer Emprende. Mi brújula interna me dice que no podemos seguir operando con las mismas estructuras de años anteriores; el mundo ha cambiado drásticamente, no solo por los avances tecnológicos y la llegada de la Inteligencia Artificial, sino por las diversas crisis que enfrentamos como humanidad y que están conectadas entre sí:
La crisis climática: La sobreexplotación de los recursos naturales, la pérdida de biodiversidad, el calentamiento global y el consumo excesivo que compromete la salud del planeta. Tratamos al mundo como si fuera nuestro dueño, en vez de habitarlo con amor y conciencia.
La crisis tecnológica: Si bien la tecnología genera progreso, también nos está deshumanizando. El peligro radica en que está llegando a un punto donde ya no somos capaces de controlarla o donde supera nuestra sabiduría, tal como lo expresó Mrinank Sharma, responsable del área de seguridad en inteligencia artificial en Anthropic, en su carta de renuncia del 9 de febrero de este año.
La crisis económica y la desigualdad: Desempleo, empleo informal, subempleo, inflación, pobreza, una política fiscal que exprime a los contribuyentes y menos inversión pública para infraestructura básica como carreteras, escuelas u hospitales.
La crisis geopolítica: Guerras en lugar de cooperación. El jueves fui a la Cineteca a ver la película La voz de Hind Rajab, sobre una niña palestina de 6 años que quedó atrapada en un vehículo con sus familiares fallecidos tras un ataque de tanques israelíes; la Media Luna Roja Palestina no pudo salvarla porque también mataron a sus paramédicos. Está también la crisis de los migrantes: hoy por la mañana el diario El País publicó una conversación entre agentes inmobiliarios sobre no rentar viviendas a extranjeros, e incluso la escritora Rosa Montero dedicó una columna a este tema. En nuestro país, enfrentamos el terrorismo de la delincuencia organizada que ha destrozado la vida de miles de familias mediante desapariciones forzadas.
El libro First Principles & First Values sostiene que todas estas crisis derivan de una metacrisis interna. La humanidad enfrenta una crisis de sentido: las personas no saben para qué están aquí o qué es lo bueno. Nuestra capacidad de atención y de escucha está destruida por el ruido digital de las redes sociales. A esto se suma una crisis de integridad, donde la presión externa nos obliga a actuar en contra de nuestros valores para sobrevivir y competir.
Frente a este panorama, me pregunto: ¿Cómo puedo seguir construyendo un negocio que no me deshumanice ni a mí ni al equipo? ¿Cómo puede el negocio enfocarse en su propósito central y seguir creando impacto social? ¿Cuáles serán nuestros productos y servicios para 2026? ¿Cómo puede una emprendedora alcanzar la prosperidad en tiempos de policrisis? ¿Cómo pueden las mujeres lograr autonomía económica sin agotarse y sin dejarse para el último? ¿Qué podemos enseñar en Mujer Emprende que abone realmente a la plenitud de una mujer, ya sea como emprendedora o colaboradora?
La respuesta la encontré en la fábula del zorro y el erizo, específicamente en la adaptación que hace Jim Collins en su libro Good to Great. La fábula parte de un fragmento del poeta griego Arquíloco: "El zorro sabe muchas cosas, pero el erizo sabe una sola y grande". Mientras el zorro ideaba mil tácticas para atrapar al erizo, este solo hacía una cosa, pero la hacía a la perfección: enrollarse como una bola de púas.
De aquí nace el "Concepto del Erizo", que se basa en la comprensión de tres aspectos:
- ¿En qué puedes ser la mejor del mundo?
- ¿Cuál es tu motor económico?
- ¿Qué es lo que más te apasiona?
Cuando comprendes el oficio en el que puedes destacar, defines cómo generar ingresos con ello y disfrutas tu trabajo viviendo en coherencia con tus valores, trabajando por un propósito y no solo por dinero, es cuando se consigue la permanencia a largo plazo.
Necesitamos empresas con propósito que contribuyan a afrontar las crisis, que sean fieles a sus principios y estén dispuestas a compartir valor y ser auténticas. Suena romántico, lo sé, pero detrás hay mucha planeación, estrategia e inversión. Las organizaciones no son estáticas; son entes vivos que necesitan cuidado, enfoque y, sobre todo, humanidad.
Únete a nuestro Newsletter
Entérate de los eventos, nuevos cursos, nuevas entrevistas ó becas que ofrecemos.
Odiamos el SPAM. ¡Solo enviamos información que te conviene!